Al hilo del post de la semana pasada donde presentábamos nuestra línea de prendas de algodón orgánico, creemos importante hablar sobre la diferencia entre el algodón orgánico y el algodón convencional. Muchas veces nos preguntáis qué es el algodón orgánico o qué significa. Nos damos cuenta de que la gente realmente sí lo aprecia al tacto o sobre la piel, y conoce los beneficios que éste aporta, pero no sabe realmente en qué se diferencia del algodón convencional en términos de cultivo y producción.

Comenzamos con el algodón convencional. Si bien es cierto que el algodón es una fibra de origen natural y muy valorada por los consumidores, no somos conscientes de lo que supone el cultivo de este material. Es importante mencionar que su producción es altamente contaminante tanto para la tierra y el medio ambiente, como para los agricultores.

El algodón convencional se utiliza en más de un 32% de los textiles que se producen. Sin embargo, para hacer frente a semejante demanda, se utilizan muchas veces semillas modificadas genéticamente, lo que le resta pureza a las fibras. Además, según un estudio realizado por la OMS (Organización Mundial de la Salud) 25% de los pesticidas y un 11% de los insecticidas y fungicidas utilizados en el mundo, se emplean en estas plantaciones.

Estos procesos provocan una importante degradación del suelo, contaminando la tierra, los ríos y, en general, los ecosistemas que rodean estos campos. Y no sólo eso, sino que también requieren una gran cantidad de agua para su cultivo, un despilfarro que no a tan largo plazo, pueden suponer un gran perjuicio o incluso provocar catástrofes naturales muy dañinas para estos lugares. Para producir una camiseta de 250grs de algodón hacen falta 2700L de agua, un dato muy impactante que debemos recordar.

La salud de los trabajadores también se ve seriamente afectada no sólo por el nivel de toxicidad de todos los productos utilizados para combatir las plagas, sino también por todos los químicos y metales pesados que se utilizan en el proceso de tinte o blanqueamiento de las fibras. Según el mismo estudio de la OMS, alrededor de 28.000 trabajadores de estos cultivos fallecen cada año como consecuencia de los efectos que estos químicos tienen sobre la salud.

Vamos ahora con el algodón orgánico. Después de datos tan reveladores como lo que acabamos de contar, entenderéis por qué el algodón orgánico no debe ser más una alternativa sino un compromiso para con el mundo.

El algodón orgánico o ecológico proviene de la agricultura ecológica certificada, lo que supone una menor contaminación medioambiental, un uso responsable y sostenible de los recursos de la naturaleza y la no utilización de pesticidas, insecticidas y fertilizantes químicos en su producción, además de respetar también las condiciones y la salud de los agricultores.

En la agricultura ecológica no se utilizan semillas modificadas genéticamente y se combaten las plagas mediante los recursos que ofrece la propia naturaleza, métodos biológicos y/o autóctonos, como insectos o animales, que forman parte del propio ciclo natural del ecosistema de esos lugares. Se trabajan los campos mediante el sistema de rotación, por lo que no se castiga tanto la tierra, retiene más los nutrientes y no requiere de tanto riego.

El cultivo de algodón orgánico aporta beneficios a las comunidades donde se trabaja, puesto que debe cumplir ciertos estándares técnicos tanto a nivel de salud de los trabajadores como de sus condiciones de trabajo. Por un lado, ya no están expuestos a la inhalación de productos tóxicos en el cultivo ni tampoco en su procesamiento, porque no se utilizan blanqueantes ni tintes tóxicos. Y por otro, genera condiciones más dignas y ayuda a construir comunidades y aportando una mayor calidad de vida.

La certificación del algodón orgánico garantiza además toda la trazabilidad del proceso. GOTS (Global Organic Textile Standard) es una certificación textil ecológica a nivel mundial. El objetivo de esta norma es definir los requerimientos de la condición orgánica de los productos textiles en todo su proceso, respetando el medio ambiente y social ofreciendo un producto final con una calidad, trazabilidad y seguridad.

Por lo tanto, es importante reflexionar sobre esto. No sólo por cómo estos cultivos dañan el medio ambiente y la salud de los productores, que es algo muy significativo, sino también porque es lo que nos ponemos sobre nuestra piel, permitiendo que todos esos químicos y tóxicos penetren y contaminen también nuestro organismo. Nosotras como marca, tenemos clara nuestra apuesta por tejidos más respetuosos con el medio ambiente, las personas y la piel, ya sea algodón orgánico u otros tejidos y/o fibras naturales de los que hablaremos también en futuros post.

 

 

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